La música tradicional coreana queda reflejada en obras como «Anciano tocando el kayagum» de Jong Son.
Este cuadro es una obra representativa del pintor Jong Son con su propia particularidad creativa y destacada maestría en la pintura.
El personaje de la obra está tan fascinado ante el paisaje pintoresco del contorno con hermoso monte y cristalinas aguas que se olvidó tocar el instrumento. Detrás de él que está sentado tranquilamente al pie de un alto pino se ve un peñasco, desde cuya encima caen aguas formando un arroyo que corre a lo largo de un serpentino valle.
El pintor describió de modo vivo el monte, peñasco, árbol y aguas al aplicar adecuados métodos en la densidad de colores, la línea y el plano conforme a la distancia hasta el objetivo y la topografía. En el cuadro figura un ciervo bebiendo aguas del arroyo, mediante lo cual se puede deducir el propósito del pintor de enfatizar y enorgullecerse de la belleza de la tierra patria.
