Política sobre la industria de defensa nacional
Lo importante de esta política es construir la
industria de la defensa nacional bajo el principio de
apoyarse en sus propios recursos.
Al cabo de su liberación de la ocupación militar de
Japón (1905-1945), el pueblo coreano no tenía
documentos tecnológicos, equipos, materiales y fondos
necesarios para construir una fábrica de materiales
bélicos, ni contaba con técnicos y obreros calificados.
Pero, superando múltiples contratiempos y dificultades y
manteniendo el principio del apoyo en sus propios
esfuerzos, materializó cabalmente la original política de
la industria de la defensa nacional y logró producir, por
su propia cuenta y sin recurrir a otro país, las armas y los
equipamientos necesarios para la preparación de las
fuerzas armadas.
Otro aspecto importante en la política de la industria
de la defensa nacional es la modernización de esa
industria.
Corea, mientras construye una industria de la defensa
nacional que le permita satisfacer la demanda nacional
de armas y equipamientos con sus propios recursos, pone
un gran empeño en modernizarla, llegando a fabricar
cuantas armas sofisticadas que desee, incluidos los
artefactos nucleares y cohetes estratégicos, y garantizar
firmemente en lo material y técnico la defensa nacional.
