La historia del gran hombre continúa

La historia de la humanidad conoce a muchos grandes y célebres hombres
que dejaron sus huellas para la posteridad con sus hazañas, nobles virtudes y
buena política. Pero son pocos quienes, aún después de su muerte, siguen
gozando del respeto y la reverencia, con sus propósitos y méritos
invariablemente vigentes.
Por muy renombrado que fue un hombre, luego de su deceso no deja más
que un episodio en la historia. Y, en el transcurso del tiempo pasa al olvido.
Mas, el caso del Presidente Kim Il Sung lo niega.
Kim Il-Sung junto a sus compañeros camaradas combatientes del ERPC (la Guerrilla Antijaponesa) - (Kim Il-Sung es el del centro de la segunda fila).A principios del siglo pasado Corea se había convertido en colonia de Japón
y él desplegó la larga y ardua guerra antijaponesa, logró la liberación el 15 de
agosto de 1945, y la convirtió en un país genuino del pueblo, una potencia de
independencia.
Asimismo, fue un gigante de la política que dio una asistencia material y
espiritual a la construcción de una nueva sociedad de los países del tercer
mundo y contribuyó de modo excepcional al movimiento no alineado y la causa
de la independencia en el mundo.
Pese a que falleció hace mucho tiempo (el 8 de julio de 1994), sigue en la
memoria de la humanidad, junto con su respetable nombre.
Sus ideologías y teorías originales no dejan de aplicarse en la construcción y
las actividades del Estado, en tanto que sus obras son leídas con asiduidad por
los coreanos.

Se podría afirmar que toda su vida estuvo marcada por el amor al pueblo y
el espíritu independiente.
Hizo todos los esfuerzos por la felicidad del pueblo hasta en los últimos
momentos de su vida, considerándolo como el cielo.
Mantuvo siempre el principio de independencia en la construcción y las
actividades del Estado e hizo destacados aportes contra el dominacionismo y para un mundo independiente.
Hoy, en Corea sus propósitos se ponen en práctica, la prioridad de las masas
populares constituye un ideal político, y se mantiene firmemente el principio de
la soberanía en la política, la independencia en la economía y la autodefensa en
los asuntos militares.

Kim Il Sung en la tribuna del desfile del EPC (agosto de 1953).

Para el pueblo coreano, él es su eterno líder y padre cordial y afable.
En todas partes de Corea se pueden ver los retratos del Presidente con una
sonrisa radiante como el Sol y los monumentos a su inmortalidad.
El hecho de que el día de su nacimiento y otros memorables un sinnúmero
de adultos y niños visitan lugares con sus estatuas y retratos, da fe del profundo
respeto y añoranza que sienten por él.
Hoy también, en Corea se cantan las canciones que lo alaban y se trasmiten
sus innumerables muestras de abnegación y empeño en aras del país y el
pueblo.
Sus hazañas se transmiten eternamente a las futuras generaciones. Y, los
lugares visitados por él sirven de sitios sagrados para recordarlo e imitarlo.
En homenaje al Presidente Kim Il Sung quien hizo un gran aporte a la
política internacional y dio un vivo ejemplo del internacionalismo, diversos
países siguen otorgándole órdenes y medallas conmemorativas y envían sus
artistas a Corea con motivo de su natalicio para celebrar como un evento
internacional el Festival Artístico de Amistad Abril en Primavera.

Fuente: Embajada de la República Popular Democrática de Corea en la República Federativa del Brasil.

Kim Il-Sung