En todas las instituciones, empresas, escuelas y lugares públicos de Corea está prohibido estrictamente el acceso de quienes no se ponen mascarillas.
Según las medidas urgentes del Estado para prevenir la epidemia recién producida, las industrias de confección de ropas se enfocan en la producción de mascarillas conforme a la demanda de la gente.
Asimismo, se suministran medicamentos, equipos de protección personal y desinfectantes necesarios en las localidades.
