Segunda fase de la Guerra de Liberación de la Patria
La orientación estratégica para la segunda fase de la
Guerra de Liberación de la Patria era ganar el tiempo
demorando al máximo el avance del enemigo para
socorrer a las principales unidades del Ejército Popular,
organizar nuevas unidades de reserva que formarían
parte de un poderoso cuerpo destinado a la
contraofensiva y planificar la retirada.
A mediados del septiembre de 1950 la situación de la
guerra cambió repentinamente y la RPD de Corea se vio
amenazada por una gran crisis.
Duramente golpeado por la contraofensiva del
Ejército Popular de Corea y ante el peligro de ser
expulsado completamente de Corea, EE.UU. hizo
desesperados esfuerzos para desquitarse de sus repetidas
derrotas y alcanzar a toda costa el objetivo de su
invasión a Corea: movilizó sus fuerzas terrestre, naval y
aérea acantonadas en la región del Pacífico, una parte de
su Flota del Mediterráneo, las fuerzas terrestres en su
territorio y hasta las tropas de los 15 países satélites
como Inglaterra, Canadá, Turquía, Australia, Tailandia,
Filipinas, Francia, Grecia, Nueva Zelanda y Colombia,
así como realizó una operación de desembarco en Inchon
con colosales fuerzas armadas. En esta situación crítica
el EPC tenía que hacer una retirada estratégica y
temporal.
La segunda fase de la Guerra de Liberación de la
Patria duró del 16 de septiembre al 24 de octubre de
1950.
Durante ese período las unidades del EPC llevaron a
cabo muchas operaciones como la defensa de la región
de Inchon-Seúl, del río Raktong, del paralelo 38 y su
región norteña y de la isla Wolmi, en las que les
asestaron contundentes golpes a los cuerpos 1 y 9
norteamericanos y 1 y 2 surcoreanos, dando al traste con
el aventurero plan de la “ofensiva general” del enemigo
encaminado a ocupar de un aliento el Norte de Corea.
También las tropas del segundo frente causaron grandes
pérdidas al enemigo con sus enérgicas actividades.
